Entre el Óscar y el Super Bowl 50
Por J. Rolando Solano G.
Los saludo con afecto, en una entrada más de este blog inconstante, a veces olvidado, pero tengan por seguro que cuando puedo, y se dan las condiciones, regreso a él con mi humilde opinión con respecto a lo que vivimos día a día en la industria cultural. El día de hoy se celebra - se juega - el Super Bowl en su 50º edición, por demás esperada. También ayer se entregó el Premio del Sindicato de Directores de América. Mucho que comentar.
Una fiesta americana que vivimos a la mexicana
Y es que si hace unos días Facebook nos sorprendió al instituir (por sus pistolas), el día 4 de febrero como el "Día del amigo", mediante un pequeño, significativo, pero muchas veces inexacto video, hoy la NFL nos recuerda que también ellos inventaron un día feriado, uno de los pocos instituidos por empresas del sector privado, el tan mencionado Super Bowl.
Este año la fiesta es mayúscula, toda vez que es la quincuagésima edición de este partido, la final absoluta, entre los campeones de ambas conferencias. Panteras de Carolina versus Broncos de Denver. Y es ahí cuando, de la nada, aparecen fans de ambas escuadras en todo nuestro país.
¿Está mal? No. Cada quien puede hacer lo que convenga a la hora de buscar un poco de entretenimiento. Estoy seguro que muchos de ellos ni siquiera ven fútbol americano (me cuento en esa lista), pero es indudable que el Super Tazón no es "solo" una final. Es probablemente el evento mediático más importante de Estados Unidos, y quizás del mundo, cuando no hay Mundial de Fútbol ni Juegos Olímpicos. El deporte, sí, importante y apasionado, pasa a segundo término. Todos queremos ver a la gente en las gradas, el despliegue de tecnología audiovisual, el color, a Coldplay y Beyoncé, a Gaga cantando su himno, y bueno, el partido.
No conocemos bien sus reglas, pero nos emociona ver un juego que es importante, que despierta emociones profundas, que es lo equivalente a ir al cine a ver el último blockbuster en cartelera. Y claro, están los fans de este deporte, los reales, que lo verán con su sabor especial. Yo creo que, más que llamar "posers" (palabra que aborresco) a aquellos que se suman a la fiesta, los aficionados deberían acogerlos, enseñarles las reglas del partido y ver todos juntos un evento que, en esta ocasión, es único en el mundo y en la historia.
Inárritu va derechito al segundo Óscar
Sí, G. Inárritu volvió a ganar el Premio del Sindicato de Directores de América (DGA). Sí, lo ha ganado dos veces consecutivas. Sí, es la primera vez que eso pasa. Y sí, es el favorito al Óscar. Aunque a un sector de la Academia le cueste aceptarlo, es probable que por tercer año seguido, el ganador en la categoría de Mejor Director sea, no solo no-americano, sino mexicano. El cineasta ya ganó el Globo de Oro. Tres para el equipo de casa.
¿Quién ganará la Mejor Película?
No lo sé. Sencillamente es una de esas veces en que el Óscar es impredecible. The Revenant, la cinta del mexicano, ganó el Globo; Spotlight, el drama controversial sobre los casos de pederastia en Estados Unidos, ganó el Premio del Sindicato de Actores (SAG) al Mejor Reparto; The Big Short, sobre la caída de los bancos y la crisis económica de 2008, ganó el Premio del Sindicato de Productores (PGA). Por lo tanto, pronóstico reservado.
Las demás categorías
DiCaprio, habiendo ganado el Globo, el Critic's Choice y el SAG, tiene camino libre para su ansiada estatuilla. Redmayne, quien amplios sectores del público apoyan por su papel en The Danish Girl, no se ha llevado ningún premio importante, entonces está complicado que le arrebate el triunfo.
Brie Larson (The Room) y Alicia Vikander (The Danish Girl) tienen casi asegurado los Óscares a Mejor Actriz y Mejor Actriz de Reparto, habiendo ganado el premio en varios certámenes. No es el momento de Kate Winslet (Steve Jobs), que aunque ganó el Globo, se ha quedado con las manos vacías en el resto de las competencias.
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| Miller se quedará sin su Óscar, pero Mad Max: Fury Road es una obra perfecta. |
Al no figurar Idris Elba en la terna de Mejor Actor de Reparto, el amado Sly Stallone (Creed) podría llevarse el premio a casa, sobre todo porque ganó el Globo y quizás la Academia quiera retribuirle una vida completa dedicada al personaje.
Mad Max: Fury Road, el caballo negro de este año, no se quedará con las manos vacías: quizás George Miller no pueda ganar el premio al Mejor Director o Mejor Película, pero la veo como sólida ganadora en varios rubros técnicos: diseño de producción, vestuario, maquillaje, edición, sonido y mezcla. Quizás Efectos Visuales, si el oso de DiCaprio no impresiona a la Academia. El de fotografía, ese no, ese será para el casi tres veces ganador del Óscar, el "Chivo" Lubezki.
En cuanto a los guiones, creo que está asegurada la victoria de Spotlight y The Big Short en las categorías de Mejor Guion y Mejor Guion Adaptado, respectivamente. Pero un duelo interesante será el de la Mejor Música Original. Por un lado, John Williams regresa a Star Wars, quizás una despedida, dada su avanzada edad y estado de salud. Y por otro, el inmortal Ennio Morricone, que regresa del retiro para componer el fascinante score de The Hateful Eight, de Tarantino. Creo que el anciano italiano se impondrá al veterano americano.
Y bueno, el resto de las categorías son menos interesantes, pero igual de impredecibles. Ya veremos que nos depara la noche del 28 de febrero.


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