Batman vs Superman: Snyder y la forma por encima del contenido

Por J. Rolando Solano

Suelo dar comentarios positivos de las películas que veo en el cine. Casi nunca destrozo un film, y siempre rescato algo interesante. Y lo hago por una sencilla razón: los cineastas, comerciales o de autor, son artistas. Y, cuando noto que el equipo de producción intentó hacer algo interesante y creativo, respeto esa decisión.

Las películas tienen un efecto curioso. Por un lado, son obras de arte, reconocidas como tal. Y siendo obras de arte, son expresiones de sus autores y representan su visión de una historia. Por otro lado, las películas también son productos de contenido para el consumo y el entretenimiento. Y eso significa que es un negocio, y como clientes, esperamos un buen producto a cambio de nuestro dinero.

Y en este enclave quisiera dar génesis a mi crítica de Batman vs Superman: El Origen de la Justicia. Una película, que, como dije en un post de Facebook, es una película redonda ¿Perfecta? Ni de lejos. Pero un intento respetable e interesantísimo de lo que el cine de superhéroes puede llegar a ser en un futuro cercano.

Quiero comentar que esta crítica contiene una cantidad indiscriminada de spoilers. Están advertidos.

Batman vs Superman, desde la campaña de mercadotecnia, parte su premisa al contraste: el día contra la noche, el negro contra el azul, el héroe amado contra el que se mueve en las sombras. Hasta desde el punto metacinematográfico: la seriedad y violencia de DC Entertainment contra el humor y el optimismo de Marvel Studios.

La decisión de Zack Snyder - un cineasta de autor, le pese a quien le pese - de llevar el contraste al extremo se plasma en las personalidades: un Bruce Wayne que no se oculta, encantador en sociedad; alejado de la actitud cretina del de Nolan. Pero un Batman violento, pesimista y, sobre todo, incapaz de escuchar sumido como está en el miedo. Sí, Batman tiene miedo. Miedo del Hombre de Acero.

Un Superman taciturno - que recuerda por momentos al de Synger -, ensimismado, inseguro y, francamente, triste. Pero un Clark humano, que ríe, que disfruta su condición de simple ciudadano.

Y aquí viene el exceso. En un cine como el de Snyder, todo cae al exceso, ésa es su característica. Lo vimos en 300, lo vimos mucho en Sucker Punch. Con el afán de contrastar, hace a un Superman inhumano (sí, no es humano, pero también carece de cercanía con la humanidad). Lejano, desamado. Incluso odiado. Temido. Superman muere antes de ser verdaderamente un héroe para su gente.

El resto de los personajes tienen aciertos y desatinos en algunas de sus secuencias, y no tanto en el desarrollo de las características de cada uno. Hablan los críticos de un Luthor que se parece al Joker de Heath Ledger. De ninguna manera. Luthor no es un agente del caos, es un manipulador, es ambicioso y odia a Superman ¿Por qué? No importa. Su personalidad es extraña, sí. Pero no deja de ser simplemente un grave caso de Transtorno Obsesivo Compulsivo, no un psicópata que requiere reclusión. Lois Lane, cumpliendo. Sigo sin explicarme por qué demonios arroja la lanza al agua ¿Por qué lo hace? La lanza es de Batman, y no le autorizó hacerlo. Batman no es un villano para no escucharlo. A fin de cuentas, no importa. No afecta en nada la trama. Solo retrasa un poco el final. Si Snyder hubiera editado esa secuencia, no pasa nada.

Un set up impecable, un emplazamiento de cámara al milímetro, mucho filtros y bastante CGI usado con la habilidad de un artesano digital: no olvidemos que la mayoría de los filmes de este director depende casi completamente de la computadora. Algunos dicen que los efectos no se ven pulidos, que la película se hizo de forma express. Solo déjenme recordar que la filmación inició a mediados de 2014. La preproducción, desde finales de 2013. La adaptación de Civil War, empezó su producción en mayo del año pasado. En un mundo de películas express, ésta se llevó su tiempo. Lo que no vemos es que Snyder quiere deliberadamente los FX de ese modo. Lo vimos en 300, lo vimos en Watchmen. Cualidad de ficción.

Cinematografía pura

Hay algunas secuencias que destacan por el excelente uso de todos los elementos al alcance del cineasta: imagen y sonido.

1. El funeral de los Wayne: impecable fotografía y edición. He visto todas las versiones de la muerte de los Wayne en live action, y ésta es la que más me gustó. Un verdadero cómic hecho película. El factor onírico, de Snyder, ahí está. Vemos al joven Bruce flotando en el pozo.

2. La destrucción de Metrópolis: cátedra de una buena secuencia de acción. Mezcla la fórmula del cine de desastres (ese punto de vista desde la calle), con el drama intenso que recuerda al 9-11. Aunque discrepa un poco de la continuidad de El Hombre de Acero (la escena de Superman y Zod ingresando a la atmósfera en la primera película ocurre casi de noche ya; lo notamos por las luces de los edificios, mientras que en la segunda no parecen ser más de las 4 de la tarde).

3. La pesadilla de Batman: Extraña, confusa, pero no por eso deja de ser bella en su imagen y sonido. Snyder quiere confundirnos con este sueño/premonición/alucinación. No sabemos qué es, pero es ominosa y da una sensación de "hay algo más" detrás de todo.

4. Aparece Flash: "Am I too soon?", exclama Flash cuando ve a Bruce sorprendido. Al igual que la secuencia anterior, Barry Allen apareciendo del futuro/otra-dimensión, nos deja un sabor de "ya quiero ver qué pasa después". Los viajes en el tiempo siempre son divertidos y emocionantes. Y ese score, con un zumbido eléctrico, nos revela lo que podría ser el leit motif de Flash, o quizás solo es un tema creado para la secuencia.

5. Llega la Mujer Maravilla: Con ese leit motif rockero, ¿quién no amará a Gal Gadot? Vemos lo que será seguramente un personaje muy interesante: Wonder Woman llega en el momento preciso, que además sirve como imagen de lo que será la Liga de la Justicia. La amazona parece disfrutar la pelea, se ríe y pelea con ahínco, una guerrera desde el ADN. Gran personaje.

6. La Liga en acción: En una breve escena, la Mujer Maravilla ataca a Doomsday, mientras Batman, desde lejos, dispara su arma con kryptonita gasificada. Superman toma la decisión de sacrificarse. Cada personaje haciendo lo que sabe hacer mejor. Enchina la piel.

7. La muerte de Superman: No exactamente la muerte, sino ese cuadro cuando están bajando a Superman de la pila de escombros. La reminiscencia a "La Piedad", es incontrovertible. Bella composición de imagen en esta pequeña escena.

La inestabilidad del argumento

Como toda película de superhéroes, ésta película tiene problemas de desarrollo en el guion, lo que le genera cierta inestabilidad. Algunos son bastante importantes.

1. El problema se llama Doomsday: Hay quien ha criticado y se ha burlado de que el nombre "Martha" salvó a Superman de su muerte. Considero que como recurso simbólico, funciona bien y de forma sencilla: Superman es un hombre preocupado por su madre. Ambos héroes fueron engañados. El verdadero problema del argumento es Juicio Final. Forzado, innecesario, y un studio service. Y digo estudio, porque estoy seguro que fue la propia DC la que pidió al supervillano. Un desarrollo muy pobre y un recurso a lo Deux Ex Machina inversa, hacen de Doomsday un desperdicio, como lo hiciera Raimi con Venom en Spider-man 3. El verdadero destructor y asesino de Superman no es ni la sombra de lo que es en los cómics. Y no lo digo por la cantidad de destrucción. Sino por el poco tiempo en pantalla. Nadie cree que de manera tan sencilla hayan derrotado a un personaje que en el impreso deja fuera de combate a muchos héroes. Mala decisión de DC Entertainment.

2. Demasiadas razones para odiar a Superman: La película dedica una hora a explicarle a la audiencia por qué Superman es odiado. Termina incluso siendo odiado por el propio público. La destrucción de Metrópolis. La escena en el Medio Oriente, que recuerda a Iron Man. La explosión del Capitolio. Demasiado ataque en contra del héroe que todos amamos. De hecho, parece que solo Lois lo quiere. Sí, vemos algunas escenas de salvamentos, pero en ninguna Superman es verdaderamente cercano a los ciudadanos que salva. Se le trata como a un dios, como lo dice el propio Lex.

3. La historia detectivesca de Batman. Bien, todos sabemos que el Murciélago se caracteriza por su intelecto y su capacidad de investigación, pero tantos intermediarios y personajes secundarios para llegar simplemente a Lex Luthor, era innecesario.  El muchacho que encuentra la kryptonita, el mafioso A, luego el mafioso B y así sucesivamente. Vaya, todos sabíamos que el villano sería el empresario.

4. A Bruce le hace falta una terapia de comunicación. El tipo simplemente no escucha. No quiere escuchar. Superman aparece ante él, sin ninguna intención de enfrentarlo, queriendo hablar de algo importante, y parece que Batman lo ignora. Sin previo aviso, ataca, a través de una infame emboscada. Un bache en el buen desarrollo de personaje.


En fin. La película tiene sus errores, como todas las de este género. Pero no es tampoco una basura. Ni siquiera puedo decir que sea mala. Es una buena película, una buena propuesta, un estilo que necesita pulirse, pero que de entrada, parece que será la aproximación de DC al mundo del cine en los próximos años.

Comentarios

  1. Buena reseña, ya que la vea agregaré más anuqué me parece que el cine de súper héroes necesita un descanso. Saludos

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