De Jurassic World a Independence Day: Resurgence... la era de oro de las secuelas del siglo XX

Por J. Rolando Solano

Cuando una película tiene a Jeff Goldblum, ya va de gane.
Ayer vi Día de la Independencia: Contraataque. Al margen de la calidad de la película (palomera, pero no tan épica como la primera), me ha llamado la atención el hecho de que se ha puesto de moda en Hollywood las secuelas de películas de los ochentas y noventas, aquellas que marcaron la infancia de la generación X y los milenials: Mad Max, Los Cazafantasmas, Jurassic Park, Star Wars y Día de la Independencia son algunas de las más populares. 

Me quiero dar a la tarea de hablar brevemente de cómo le ha ido a cada una de estas películas, en relación con la original, y su impacto en las audiencias de hoy. Acompáñenme.


Jurassic World (secuela de Jurassic Park, puesto que parece que ignoraron tanto The Lost World, como Jurassic Park III)

El factor nostalgia: La película - como toda esta tanda -  apeló a los niños de los noventas, aquellos que tuvieron la oportunidad de ver en la pantalla grande la original. Todo está ahí: el T-Rex (con todo y bengala); las referencias, los vehículos, los diálogos homenaje, la propia isla Nublar y la memoria de John Hammond (una sentida despedida a Richard Attenborough).

Lo nuevo: A la par de una mejora considerable en la animación y los animatrónicos (siempre se agradecen estos últimos), la película disfrutó de un buen 3D, secuencias arriesgadas y un elenco adaptado al siglo XXI.

Pudo quedar mejor: El Deux Ex Machina del final (calca casi de Jurassic Park), emocionó a muchos, pero dio la sensación de ser una salida fácil. El hecho de que el villano en cuestión sea un híbrido le resta "realismo" a la película, conviertiéndolo en un ser con inteligencia casi humana. Los raptores entrenados, a pesar de convertirse en los héroes de la historia, tienen el mismo problema.

Mad Max: Fury Road (secuela de Mad Mad: Beyond the thunderdome)

El factor nostalgia: A pesar de ser una secuela directa de la última entrega del guerrero de la carretera, el director George Miller se alejó mucho del estilo de cinematografía y paleta de colores de la saga original. Más espectacular, más estilística, manufactura más cuidada. En resumen, un buen lavado de cara que le permitió ganar seis Premios de la Academia. Sin embargo, ahí está Max y el mundo posapocalíptico en el que vive.

Fury Road es perfecta.
Lo nuevo: Esta es fácil. Se llama Tom Hardy. Este histrión no nos hizo extrañar a Mel Gibson, pues le da a Max una nueva dimensión, una nueva historia y una profundidad de personaje mayor. Lo otro nuevo se llama Charlize Theron. No porque sea ella, sino porque es el primer personaje femenino suficientemente poderoso para llevar sola buena parte de la película. Algunos toques de buen CGI combinado con los stunts de siempre, hacen a la película lucir actual y poderosa.

Pudo quedar mejor: Nada. Es perfecta.

Star Wars Episode VII: The Force Awakens (secuela de Star Wars Episode VI: Return of the Jedi)

El factor nostalgia: Pues básicamente todo. La película nos reserva homenajes, guiños y personajes clásicos a cada minuto. Desde los tres protagonistas originales: primero Han, luego Leia y al final (SPOILER ALERT) Luke, hasta las obligadas inclusiones de 3PO y R2. Quizás, de lo que tiene exceso esta película es precisamente de esto, nostalgia. El arco argumental es en su base idéntico al de A New Hope. Yo soy defensor de que este tipo de historias son cíclicas y eso no es necesariamente malo, y vamos, hay que atraer a las nuevas audiencias.

Lo nuevo: Pues varias cosas. La inclusión de BB-8 es maravillosa, un droide por fin a la altura del amado R2-D2. Rey (¿Skywalker? ¿Solo? ¿Kenobi?), es una digna heroína que combina la inocencia de Luke con la astucia de Han Solo y el liderazgo de Leia. El plot twist del final, en la mejor tradición del "I'm your father", fue lo más polémico y al mismo tiempo lo más amado. La aparición del personaje más importante al final, nos deja con la boca abierta. Bien.

Pudo quedar mejor: Seamos francos. Hay un par de cosas relacionadas a R2-D2 que me siguen dando vueltas en la cabeza. La forma en la que milagrosamente despierta se parece demasiado a un Deux Ex Machina para mí. Y, ¿qué rayos pasó con la Capitana Phasma? En el papel parecía un gran personaje.

Independence Day: Resurgence (secuela de Independence Day)

El factor nostalgia: Evidentemente son dos personajes. El ex-presidente Tom Whitmore (un envejecido y algo perturbado Bill Pullman), y David Levinson (un siempre extraordinario Jeff Goldblum, en un cargo de más "importancia"). Y bueno, ahí está todo: el discurso de 1996, el anciano y judío padre de David; las múltiples referencias al personaje de Will Smith. Lo mejor: el Doctor Okun, en su renovado papel, mucho más extenso y significativo que en la película anterior. Ese tipo debería tener su propia película.

Lo nuevo: Pues los jóvenes. Liam Hemsworth y Jesse Usher. Pero no son divertidos. 

Pudo quedar mejor: Muchas cosas. No está Will. Básicamente, si en la película anterior la humanidad vencía a los alienígenas con su inteligencia (un virus informático), en lugar de su fuerza, en ésta de hecho todo es fuerza bruta. Sí, de acuerdo, se les ocurre la brillante idea de generar un señuelo. Pero todo termina en disparos y más disparos. El obvio desenlace que augura un tercer enfrentamiento (ahora en el espacio, genial), parece más un gancho que un verdadero final. Varios personajes importantes mueren y no parece importarle a nadie... Rayos, pudo quedar mucho mejor.

*En esta lista no incluí remakes (por ejemplo Poltergeist), ni secuelas que de por sí ha tenido ya varias partes en esta última década (como Terminator o Duro de Matar).

Estamos a días del estreno de Los Cazafantasmas, con elenco femenino. Me está empezando a llamar la atención al ver las imágenes y trailers. Ya veremos qué tal.

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