#Crítica El final es el principio – Temporada final de Dark
Dark llega a su final, y, como no prometieron, es su principio. Esta crítica tiene spoilers muy generales, sin entrar en detalles.
En algún punto, Adán le dice a su versión joven, Jonas, que el final es el principio. Alude al hecho de que causa y efecto, se suceden siempre, uno al otro, cuando se generan paradojas temporales. Y esto queda claro en los últimos episodios de la serie.
Uno de los problemas que tiene la última temporada de Dark, es precisamente ese: a lo largo de 18 episodios anteriores, se han empeñado en crear unas "reglas", que controlan lo que sí y lo que no se puede hacer con los viajes temporales: que lo que sucedió, ya sucedió y ni se puede cambiar nunca.
Entonces, durante media temporada, nos dan información a cuenta gotas, pero insisten en repetir una y otra vez lo siguiente: Jonas — y ahora Martha — está haciendo, una y otra vez, lo mismo. No hay forma de escapar del bucle de tiempo. Por lo tanto, uno como público, empieza a tener la sensación de que nada de lo que pasa es la serie importa, pues ya está determinado. Se pierde el suspenso por momentos: nunca hay un verdadero peligro, porque ya sabes cómo van a terminar las cosas.
Pero, así debe ser: los guionistas no se pueden dar el lujo de que el público no entienda el final, y por eso, deben ser reiterativos hasta el límite. Nos deben acostumbrar a esa repetición: que te harte, como harta a los involucrados.
Al final, la serie establece sus "excepciones" a las reglas. Son necesarias, de otra forma, no puede haber desenlace satisfactorio. Pudieron recurrir a construir un suspenso como lo hace Nolan en Memento, orgánico, y desarrollando el drama hacia adelante, a pesar de que la historia se cuenta hacia atrás.
Sin embargo, no era opción aquí: si lo hacían, terminar la historia solo explicando el origen, dejarían un desagradable anticlímax, y, con el riesgo de que parezca que solo nos tomaron el pelo por años. Necesitaba un final de verdad, un "final del ciclo".
Es por eso que aparece el recurso narrativo Deus Ex Machina (Dios es máquina): un artilugio artificial para poder cerrar la trama, el entrelazamiento cuántico. La única forma de terminar, es saliendo del ciclo, y lo explican mediante el experimento del gato de Schrödinger, el propio de incertidumbre.
La serie, por último, se olvida de las paradojas y la lógica, y nos da un final humano, dramático, personal. Uno que genera la empatía con los personajes adultos (ausente durante casi toda la serie). Es por eso que resulta satisfactorio.
Puede que la temporada sea absurdamente repetitiva, pero, necesita esa repetición, para luego, romper la regla y sorprendernos.
*J. Rolando Solano es audiovisual, creador de contenidos de comunicación institucional y marketing y docente universitario.
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