De la naturaleza humana y el mito de Frankestein
Por J. Rolando Solano
Esta temporada de premios está difícil para los votantes. No sólo tuvimos los fenómenos mediáticos de Barbie y Oppenheimer, sino también verdaderas obras maestras como The Holdovers o Killers of the Flower Moon. Y bellas fábulas de realismo mágico como Poor Things.
La más reciente película de Yorgos Lanthimos nos cuenta la historia de Bella Baxter, una mujer fallecida que ha sido reanimada por un científico (¿Loco?), y que le da una nueva versión al relato de Mary Shelley, Frankestein.
A diferencia del monstruo antes mencionado, Bella es una encantadora niña en un cuerpo de adulto, y que nos lleva de la mano en una madurez que vemos a lo largo del argumento. La protagonista es una hoja en blanco cuando inicia la historia: sin lenguaje, recuerdos, ni valores. Y frente a nuestros ojos, aprende rápido del mundo, se enfrenta a la condición humana, y se construye a sí misma, en un viaje de descubrimiento de su entorno, pero también de quién es ella como persona.
Emma Stone es un portento de actriz que una vez más nos demuestra que es una de las figuras más importantes de su generación. Su fisicalidad, su expresiones, lenguaje corporal y voz nos lleva de la mano en cada uno de los estadios de este ser que absorbe todo como esponja. Y, mientras miramos, evoluciona, aprende el lenguaje, aprende a caminar, aprende a bailar, y aprende a pensar.
Willem Dafoe está exquisito como Godwin, el científico, el padre de Bella, un papel teatral, un extravagante digno de Dafoe, pero que causa simpatía y también ternura por momentos, bajo kilos de maquillaje.
Mark Ruffalo interpreta Duncan, un abogado hedonista que le muestra los placeres y pecados del mundo. Irreconocible en un personaje amoral, odioso, pero que lleva gran parte de la carga cómica. El papel de su carrera.
El mundo que Lanthimos crea, una Europa retrofuturista, con toques de Steampunk, con una atmósfera de ensueño, filmada con objetivos poco comunes, grandes angulares, ojos de pez, distorsiones de lente y poca profundidad de campo para lograr sumergirnos en la psique de cada personaje.
Poor Things es un viaje, es valiosa por sí misma, un potente mensaje al empoderamiento femenino que no busca ser comercial, que nos muestra el mundo como queremos que sea y como realmente es.
Comentarios
Publicar un comentario
¿Qué opinas? Déjanos tus comentarios y enriquece esta comunidad.