El fin de una era: se acabó la televisión analógica
Por Rolando Solano
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| Esta infografía es muy interesante. |
Fue en 2013 cuando escuché por primera vez del término "apagón analógico". Era nuevo para mí, de la mano de la reforma de telecomunicaciones y radiodifusión que entró en vigor este año. En los subsiguientes años, investigué al respecto, traté de empaparme completamente de este fenómeno que culmina el día de mañana en México.
Un poco de marco de referencia: hasta el día de hoy, la televisión mexicana de señal abierta (es decir, aquellos canales que no requiere sistema de cable o vía satélite) se transmitirá mediante un sistema analógico de señales utilizando el espectro radioeléctrico, que, en teoría, pertenece a todos los mexicanos, pero que es administrado y concesionado por el gobierno federal.
Este sistema tiene una mayor cobertura, pero generaba problemas como el hecho de que un mismo canal podía verse con diferente calidad dependiendo de la distancia y las condiciones atmosféricas del transmisor. Esto ocasionaba la clásica estática, conocida por muchas personas como "nieve", o imágenes dobles o con color deficiente. El sonido era malo casi siempre en ciertos canales en algunas regiones de la república (por ejemplo, en Veracruz era una pesadilla ver el Canal 5).
Como parte de la reforma antes mencionada, se asignó la fecha del 31 de diciembre del (entonces lejano) 2015 para cesar todas las trasmisiones analógicas del país de los canales de señal abierta. Para entender bien la historia, recomiendo el excelente análisis de Jenaro Villamil de Proceso aquí.
¿Que pasará el 1 de enero de 2016?
En realidad, nada. A nadie va a matar no poder ver televisión abierta. Pero si lo extrapolamos al negocio de los medios de comunicación, si va a pasar mucho. Simplemente, si tu TV es analógica, es decir, de cinescopio, dejarás de poder ver los canales de televisión Canal de las Estrellas, Canal 5, GalaTV, El 7 y El Trece. Tampoco podrás ver los canales estatales o locales. Esto es porque a partir del 1 de enero, todas los canales abiertos serán transmitidos de forma digital.
Miles de familias tienen tres opciones: comprar un decodificador (seguramente van a bajar paulatinamente de precio una vez pasado el furor), invertir en una nueva televisión, o contratar un sistema de cable, que por ley deben retransmitir estas señales. O una cuarta: no ver televisión abierta.
Para Televisa y TV Azteca es un duro golpe: una inversión bastante alta en la digitalización, y la pérdida de varios miles de televidentes, por lo menos temporalmente. Eso afecta sus números de rating y los contratos con los anunciantes.
Para la nueva empresa que entra al juego de la televisión, es una gran oportunidad: Grupo Imagen Multimedia entra a la grande, con una jugosa concesión de varios canales con nuevos contenidos en alta definición y que los pone a la par de los grandes titanes del entretenimiento mexicano.
Las reglas cambian: TV vs. Video On Demand
La televisión abierta, a la larga, debía evolucionar para poder competir con el David que poco a poco va creciendo: el streaming o Video On Demand. You Tube y Netflix van a la cabeza, y las grandes empresas de televisión restringida ya entraron a la tendencia: Fox Play, HBO Go, Dish Móvil y otras plataformas ya están disponibles. Sumemos las cientos de opciones "alternativas" que abundan en internet, y cuya posible piratería no les permiten ser abiertamente reconocidas como tal. Por ejemplo, Popcorn Time es conocida como "La Netflix pirata".
En estas plataformas, el usuario puede decidir qué quiere ver, a qué hora, en idioma original o doblado, y también en qué dispositivo. Claro, para disfrutar la experiencia al máximo es necesaria una pantalla de alta definición y una buena conexión de internet.
En este sentido, la nueva TV digital o Televisión Digital Terrestre (TDT) como se le llama formalmente, puede competir al tú por tú: gracias a un proceso que se llama multiplexeo, que consiste en la compresión de la señal de audio y video, es posible tener varios subcanales (4 o 5) dentro del mismo canal. Los que tienen televisión digital, podrán notarlo al observar que los canales tienen un guión: 7-1, por ejemplo. Pues bien, en un mismo canal, podríamos tener tres programas simultáneos, 7-2 y 7-3. Imagina una telenovela, un partido de fútbol y una película. Eso multiplica por tres los contenidos y la oferta mediática.
Este multiplexeo también tiene otra ventaja: el ancho de banda sobrante se puede utilizar para guías de programación, varios tracks de audio (el conocido SAP), subtitulaje, otros ángulos de un mismo programa, y tantas cosas como la creatividad y la mercadotecnia puedan idear.
Por lo tanto, vienen tiempos interesantes para la televisión mexicana. Estaré pendiente de este tema, eso lo tengo por seguro.
Quiero aprovechar para desear a los pocos lectores que tengo, un feliz año 2016, y muchas aventuras nuevas para los siguientes doce meses. Un saludo.

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