El último canto de Miyazaki (por el momento)

Por J. Rolando Solano 

Justo cuando creímos que Hayao Miyazaki ya se había retirado, nos trae esta obra maestra, este canto de cisne, su película más personal. Es El Niño y la Garza.

Está película es difícil. Es sin duda la más surrealista y compleja de toda su extensa filmografía. También la más madura y oscura, incluso más que Se Levanta el Viento.

Mahito es un joven, de alrededor de 12 o 13 años, que pierde a su madre durante la Segunda Guerra Mundial. Unos años después, su padre inicia una relación con la hermana de su madre, tía de Mahito. Esta trama es suficiente para un drama familiar intenso, pero a esto se suma que Mahito, una vez que llega a la casa en el campo de su tía/madrastra, empieza a ver y ser molestado por una garza bastante insolente. Esto es sólo es el principio de una suerte de Alicia en el país de las maravillas, pero con la mente de Miyazaki.

El propio director dijo que esta película estaba basada en sus propias experiencias, y es una especie de autobiografía surrealista sin duda. 

A diferencia de otros filmes del cocreador de Ghibli, esta es una película que empieza muy lento, es reflexiva y tiene muchos silencios. Es contemplativa. Sin duda, no es una película infantil. 

Pero en cuanto Mahito cruza el umbral para llegar a un mundo de fantasía, es como entrar a la mente del director de obras como El Increíble Castillo Vagabundo y El Viaje de Chihiro: aves parlantes, periquitos mortales, nubecitas super tiernas, y una garza que no es lo que parece. 

El colaborador habitual de Hayao, el músico Joe Hisaishi regresa, pero más contenido, más personal y con melodías más nostálgicas y menos orquestales, pero llenas de significados ausentes.

Miyazaki crea lo que se le llama Soft World building... Crea mundos, pero no profundiza mucho en ellos, ni en sus mecánicas internas. No crea complejos mapas, ni estructuras sociales. Deja que nosotros formemos parte del viaje de los protagonistas, que están tan confundidos como nosotros. No intentes entender cómo funciona esta tierra marina. Solo déjate llevar por sus emociones, sus personajes y sus dramas reales. 

El Niño y la Garza se trata del duelo, de crecer, de aceptar y de encontrar tu lugar en el mundo. Qué bonito final para la carrera de este hombre. Por lo menos, por ahora.

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